Hola Osvaldo,

 

Compré tu libro y lo terminé hace un rato. Y me es imposible no escribirte lo que sentí.
Que me gustó muchísimo no necesito decirlo. Realmente escribís muy bien y en lo que a mi respecta, me siento muy identificado con lo que relatas en el libro: la noción de enamoramiento a primera vista (sí, a mi también me pasó), el hecho de ser pareja, el despertarse juntos y salir a conquistar un mundo feliz, en fin, el dolor de la ruptura, el no va más de la vida de a dos... en fin, me divirtió, me apenó, me hizo acordar momentos dolorosos, y momentos impagables, que espero se repitan...

 

No pares de escribir...

 

–Daniel

 

 

Hola, no quise dejar pasar la oportunidad de felicitarte por lo que el libro produjo en mí en las primeras... digamos... diez horas de comprarlo.
Resulta que el libro lo presentó Rozín en su programa un día y desde ese preciso instante en que él comentó el tema... esa desesperación y angustia cuando tu “Nico” y mi “Agus” se fueron... no pude dejar de pensar en que comprar el libro era un deber en mi vida.
Hoy lo conseguí. La primera ojeada fue un éxito. Una larga cola en Telefónica y unas 45 personas antes que yo en el Banco Provincia hicieron que empiece decididamente a leerlo. Para mi sorpresa, y quizás para los que estaban haciendo cola conmigo, pasé por una exagerada cantidad de sentimientos. Me reí sobremanera, después leí lo del pulóver azul (era rojo en mi caso) y lo de ingeniería... y me puse a llorar.
Es verdad, no he terminado el libro, quizás me falten unas 10 horas más. Sin embargo no pude esperar para felicitarte, si llega el mail a vos, por la narrativa fluida y excesivamente entretenida, que hace que el lector sea parte de tu historia, ficción o realidad, pero de tu historia al fin. No soy crítica literaria ni mucho menos, simplemente haz logrado lo que muchos autores de renombre no logran en mí, esa necesidad de seguir página tras página la historia de una persona cualquiera, en un lugar cualquiera, a quien le suceden cosas mientras el mundo sigue.
Felicitaciones en serio por cada sustantivo adjetivado de la manera correcta lo que le brinda al relato una calidad y calidez que pocas veces se encuentran en las paginas de un libro.

 

–María Emilia

 

 

Hola Osvaldo,
Decidí escribirte porque me ha atrapado este brillante relato sobre el más sincero amor... No soy homosexual, y si bien creo que la novela es una enorme reivindicación de las parejas gays, creo básicamente que es una reivindicación del amor, de la convivencia, del compartir... en fin, de la pareja como tal... del “brillar al estar juntos”.
Me gusta muchísimo leer... soy arquitecta e investigadora de historia de la arquitectura, pero debo confesarte que no me sentía identificada con una lectura desde que leí hace ya muchos años y aún en Rosario “El visitante” de Alma Maritano... quizás te suene gracioso, pero juro que es verdad. Me sentí reflejada en muchas cosas, y en muchas calles y lugares, que he recorrido, y de los cuales escapé luego de una ruptura tras nueve años de pareja. Rosario es una hermosa ciudad, pero a veces se vuelve asfixiante... es demasiado chica, como bien hacés ver en tu libro... y es muy difícil caminar sin pensar que la persona en la que hemos pensado y por la cual penamos durante tanto tiempo puede aparecer en cualquier momento y lugar.
En unos meses vuelvo a vivir a Rosario. Con vos y con Nico volví a desempolvar esos recuerdos que creía ya habían quedado atrás... Es obvio que están, y que se van a quedar, y que está bueno que estén, ya que al volver a transitar a diario las calles de Rosario va a ser inevitable. La ciudad cambia, muta, pero no deja de ser la misma. Lo mismo sucede con nosotros. Como vos tan bien llevaste a palabras... y yo te agradezco por eso.

 

Un beso y te deseo lo mejor

 

–Daniela

 

PD: el placer de leer la novela es doble ya que el libro en sí es un objeto hermoso. La edición, el papel, los colores. Bravo por eso.

 

 

Hola Osvaldo,
Ayer, bah, hoy a la madrugada terminé de leer tu libro: ...y un dia Nico se
fue.
Antes que nada me presento, me llamo Carmen, tengo 27 años, y ya estoy cayendo que en tres años nada más voy a cumplir los treinta y me quiero matar, ¿no será mucho?
No, la verdad es jodido más cuando sos una persona a la que le gustan las cosas simples, boludear y la mar en coche... yo me siento igual que siempre.
Cuando leí el capítulo Treinta años, te entendí y me sentí identificada.
No sé si lo que te diga te servirá de mucho, pero te felicito por tu libro, me llegó al cuore, me dejó esa cosita rara, como que tenés ganas de llorar pero no podés.

 

Te mando un beso grande y suerte.

 

–Carmen

 

 

Simplemente, felicitaciones.
Nunca me había reído y llorado tanto con un libro. Espectacular. No concuerdo con ciertas opiniones del prologuista. Creo que se queda corto. He leído la otra novela (La más maravillosa música) y esta me ha parecido superior.

Nuevamente, felicitaciones.

 

–Angel

 

 

Hola, me llamo Rodrigo y no sé muy bien cómo empezar, como en la vida soy bastante torpe a la hora de presentarme. Te cuento que hace algunos días terminé de leer el libro de Nico y desde ese día siento la necesidad de escribirte, de contarte lo que me dejó Nico.
Creo que como muchos, como la gran mayoría, todos tenemos un Nico en nuestras vidas. Yo lo tuve... lo tengo, por eso me sentía vos mientras leía. No solo por eso, si no por muchas cosas que decís, que sentís, que me quebraban, que me hacían sentir menos solo. De repente me di cuenta que las mismas tristezas y renunciamientos que yo siento en muchos
aspectos, los podían sentir otros también. Muchos amigos/as que leyeron el libro entendieron y/o descubrieron muchísimas cosas por las que pasamos, de las cuales tal vez no tenían ni idea. Y bueno, creo que esto ayuda.
Por suerte como buen gay, tengo a mi amiga del alma, mi muleta, Carmen, gran admiradora tuya, que siempre me ayudó a ponerle el pecho a la situación, sobre todo ahora que dice que de tanto gym tengo más tetas que ella.
En fin, un poco la idea era felicitarte por el libro y otro poco agradecerte, me gustó mucho. Por momentos me compenetraba tanto que me parecía estar tomando un café con vos, mientras me contabas que un día Nico se fue.
Bueno, no te robo más tiempo, gracias, buena vida...

 

–Rodrigo

 

 

Hola estimado y admirado,
Es el segundo libro tuyo que leo y tengo ganas de felicitarte, todos tenemos un Nico o una Nica pero no todos pueden contarlo y si el anterior me gustó mucho esta reedición también.
Muchas gracias porque hacen falta libros como el tuyo.

 

–Alicia

 

 

Hola Osvaldo,
Quiero contarte que leí tu libro y que me gustó mucho, me sentí muy identificado con muchas de las cosas que contás, si bien hasta ahora nunca estuve en pareja ni tuve que afrontar un duelo como el tuyo. Me gustó mucho tu sentido del humor y tu franqueza para contar la historia. Lograste el milagro de mantenerme más de dos horas sentado leyendo; debo reconocer que la lectura no es uno de mis hábitos, aunque me gustaría modificar eso.
Yo ya tengo 32 años, pero recién en el 2003 me comencé a reconocer y aceptar como gay, luego de más de 15 años de negarlo, reprimirlo y hasta –lo que es peor– ignorarlo. Hace ahora ya casi dos años, conocí a un chico que me gustó mucho y pasé con él el mejor fin de semana de mi vida, pero la cosa no prosperó, yo quedé re-enganchado pero él lamentablemente no, no pudo ser, pero esos dos días bastaron para provocar en mí un cambio muy importante.
A partir de ese momento me comencé a interesar mucho por todos los temas que tuvieran que ver con la homosexualidad, comencé a leer revistas, libros, películas que trataran el tema, aprovechar a conocer pubs gays las veces que he ido a Capital Federal, y en todo este contexto encontrarme con tu libro me sirvió de mucho ya que me vi muy reflejado en muchas de las cosas que contás.
Me gusta mucho tu trabajo en la tele y en las revistas para las que escribís, y que des una imagen diferente de los homosexuales, alejada de la tan estereotipada que se ha propagado tanto.

 

Te mando un cordial saludo,

 

–Diego

 

 

Sí, lloré mientras leía la historia de Nico. Lloré mientras rememoraba la historia de Fer (y la mía). Porque yo le llevaba a Fer ocho años... porque yo también soy de una generación que creía en un mundo mejor que este que nos venden (nací en el 65) y entonces tengo un pasado psicobolche... porque escucho a Zitarrosa, a la Negra, a Joan Baez... porque me conmuevo hasta las lágrimas con De alguna manera, de Aute... porque Fer escuchaba Pet Shop Boys y Madonna (que para mí no existen) porque yo quería que Fer tuviera mis gustos... porque tengo problemas con la aceptación de la realidad... porque volví a los brazos de Mamá Lacan a ver cómo sigo ahora, después de dos años, dos meses y quince días... el tiempo que pasó desde que Fer se fue... para volver a creer en el amor... porque también duermo solo... y nadie piensa en mí por las noches... porque, como Osvaldo, también tomé la decisión de no volver a hacerme ilusiones... Pero, ¿sabés una cosa, Osvaldo? Tu libro me trajo otra alegría a estos días que estoy viviendo, y sólo puedo agradecerte el regalo que me has hecho, sin saberlo vos siquiera. Me emociona que haya un tipo como vos, que de una realidad de mierda haya escrito un libro así, con tanta fuerza emotiva. Sé que tu libro irá acompañándome de ahora en más.
Te mando un fuerte abrazo.

 

–Gabriel

 

P.D. Saludos a Roberto y Cecilia.

 

 

Querido Osvaldo:
Hola, te quería contar que leí tu libro y me encantó. Lo terminé de leer anoche (a las 2 hs.) y me pasé soñando toda la noche sobre la historia.
Acabo de comprar otro libro para regalar.

Un beso,

 

–Diego

 

 

¡Hola!
Hoy terminé de leer ...y un día Nico se fue, y lo único que me salió fue: ¡qué lo parió, qué historia! ¿Por qué las personas tenemos que estar en un sufrimiento constante?
Quiero felicitar a Osvaldo Bazán por hacerme emocionar con esta historia que me encantó y que en cualquier momento la vuelvo a leer...

Suerte,

 

–Sonia

 

Pd: Debo confesar que el libro me tenía tan atrapada que estaba camuflada en la oficina...

 

 

Osvaldo:

 

Hola, mi nombre es Viviana, tengo 28 años y acabo de terminar de leer tu libro ...y un día Nico se fue. Solo quería decirte que me encantó, y que me reí y lloré con él.
Te confieso que al momento de comprarlo tuve mis prejuicios, por tratarse de una historia homosexual, pero finalmente dije lo leo y listo, vamos a ver qué pasa...
Y pasa que el Amor, es Amor y no importa si se da entre hombre-mujer; hombre-hombre; mujer-mujer; el Amor es Amor.
Por último te digo que cuando Nico te deja yo también le dije puto de mierda, pero creo que lo dije como lo hubiese hecho Roberto.

 

Gracias por tu novela.

 

–Viviana

 

PD: Me enteré de la existencia de tu libro por una charla que tuviste con Sebastián De Caro en Perros de la calle.

 

 

Estimados:
Este mail es para Marea y para Osvaldo Bazán.
Quiero contarles que he tenido el privilegio de leer este hermoso libro, ya que me sentí muy identificado los felicito y felicito al autor, porque en ningún momento me sentí incómodo con la historia, nunca hubo golpes bajos y, claro, siempre me sentí identificado ya que me sucedieron muchas de las cosas que están en la historia.
Fue un placer; como haber estado ahí, ¡hasta me pareció haber viajado a Rosario y conocer a los personajes! Con tan poco y con tanto, con tanta delicadeza, soltura, altura y expresión quedé muy feliz.
Muchas gracias por alimentar nuestros corazones y hacernos felices, vivan las editoriales como ustedes y los escritores como Osvaldo Bazán!!!!!
Tan solo un lector y un admirador.

 

–Ricardo